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jueves, 30 de octubre de 2008

Represión a Rosario Sansone

LA VERDAD DE LOS HECHOS
ROSARIO SANSONE: SITUACIÓN TRANS EN SALTA.

GRUPO TRANSPARENCIA SALTEÑA – ATTTA SALTA

Rosario Sansone es trabajadora sexual, y Vicepresidenta de la Asociación Grupo Transparencia Salteña – ATTTA Salta (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros Argentinas - Salta). viene luchando por todos los derechos de las personas trans (1) desde hace más de cinco años.

El viernes pasado 10 de octubre de 2008, denunció abusos policiales, conforme copia de la denuncia que se acompaña. Asimismo viene denunciando todo tipo de abusos policiales, y en base a toda la situación que estamos viviendo las personas trabajadoras trans en Salta como es de público conocimiento, denunciando abusos y maltratos policiales, detenciones arbitrarias, inconstitucionalidad de los arts. 114 y 115 de la ley de contravenciones de la provincia, entre otros.

La noche de los hechos, madrugada del Sábado 18/10/2008, siendo horas 05:10 aproximadamente, se encontraba en calle Corrientes, entre Catamarca y Lerma, mas o menos a quince metros de la intersección entre calles Corrientes y Catamarca, parada detrás de una camioneta blanca que estaba estacionada, junto a su compañera Greta Aguilera (José Antonio Aguilera DNI 27.695.732). Hace diez minutos recién que habían llegado y se encontraban paradas allí. Entonces aparece un auto civil con cuatro personas de civil dentro Reconoce a uno de ellos que es un policía que trabaja en la Comisaría Segunda, cree que oficial Bravo, cree que tres de ellos son policías de civil y además se encontraba adentro del auto otra compañera que se llama Lelo. Se para al lado de nosotras y se bajan una mujer de la parte de atrás del automóvil, y un hombre de la parte de adelante, y sin identificarse ninguno de ellos como policías ni decirles nada, la agarra la mujer y la empuja en contra del automóvil y ahí se cae. Viendo esto, Greta sale corriendo.

Entonces se baja otro civil del lado de adelante, el que estaba manejando el auto. Éste, junto al civil masculino que se bajó de la parte de delante, y a la mujer civil, comenzaron a pegarle brutalmente mientras se encontraba en el piso. La esposaron, la asfixiaron y uno le pisaba el cabeza a la altura de los ojos, todo mientras le seguían pegando. Escuchó a uno de ellos que decía “quitale el aire, quitale el aire”. Luego Lelo que se encontraba todo el tiempo en el interior del automóvil le dijo que momentos antes de detenerla habían llamado “refuerzos” al 911. Desde el piso pudo ver cuando llegaban 4 móviles del 911, dos móviles de la Comisaría Segunda y otro móvil civil. En todo momento la asfixiaron agarrándola del cuello y le seguían pegando, durante diez minutos después aproximadamente de que habían llegado todos estos nuevos móviles. Incluso se sumaron más personas a la golpiza que llegaron en los autos. Todo el tiempo le pisaban la cabeza para que ella no pudiera reconocer quiénes eran los que estaban actuando en el hecho.

Luego la suben a la parte de atrás de un patrullero tipo Pick Up, en la caja de atrás, y allí siguieron con los golpes e insultos y amenazas de muerte. Allí le dijeron “con esto te van a quedar ganas de seguir saliendo en los medios p.. de m…”, “Acá te pegamos, no te cogemos”. Camino a la comisaría en la parte de atrás del automóvil le seguían pateando, le seguían pisando la cabeza y alguien también la seguía ahorcando.

Una vez en la vereda de la comisaría Segunda sobre el pasaje, en la esquina de la Comisaría Segunda, escuchó también que había un chico que pasaba por calle Pellegrini mirando pero escuchó como la Policía lo amenazó con llevarlo preso y que se valla. Luego no se bajaron en esa Comisaría, sino que la llevaron a otra parte, cree que al Barrio Castañares, es de recordar que no podía ver exactamente por donde íban porque le iban pisando la cabeza y además todavía la seguían golpeando. Entonces la bajaron y la hicieron entrar en un centro de salud donde un enfermero pidió que le saquen las esposas y le hizo curaciones y constató varias heridas que tenía. Luego la volvieron a meter en la caja del automóvil, la misma parte de atrás de donde venía y seguía esposada. Ya habían cesado los golpes pero la seguían insultando y amenazando. Entonces fue llevada a la Alcaldía y la bajaron alzando porque no podía caminar por un golpe que tenía en el pié y la sentaron en el piso, hasta que comenzaron todos los trámites para dejarla alojada allí en carácter de detenida por una causa que, allí le dijeron, se me imputaba por resistencia a la autoridad y lesiones en concurso ideal. Luego tuvo un procedimiento normal como detenida.

Según dichos de mi familia en el día Sábado 18/10/2008, y tras intentar ésta averiguar lo sucedido en la Alcaldía de la Ciudad, les dijeron allí que había sido detenida porque se me inició una “causa”, y que la misma llevaba consigo los presupuestos de la resistencia a la autoridad, según todo lo que pudieron decirles, diciéndoles además que tendrían que esperar al día Lunes para que se pueda resolver su situación, y que además se encontraba “incomunicada”. Tampoco les dejaban ingresar allí mis medicamentos, ni camperas. Mi familia y la Asociación llamaron al INADI provincial y Derechos Humanos de la Provincia pero nunca se acercaron a la Alcaldía ni nada, siendo que se comprometieron a velar por nuestros derechos.

Cuando llegaron a la Alcaldía el Sábado a la tarde sus hermanas, la presidenta de la Asociación GTS Mary Robles y mi abogado en donde estaba detenida, no pudieron verla bajo excusas de estilo. En ningún lado, ni en la Alcaldía, ni efectivos policiales, ni el director/jefe de la Alcaldía, ni el fiscal Akemeier quisieron recibir un hábeas corpus verbal. Llamaron entonces al juez Héctor Martínez, el cual les dijo que él era la autoridad competente y que iba a hacer lo posible para que tengan un buen trato en la Alcaldía y que él había dictado la detención pero nunca la incomunicación, y que necesitaba dar con el Acta Única y entrevistarse con los imputados el día Lunes para poder resolver. Unas horas después pudo verla el abogado, al cual le contó su situación aproximadamente, le mostró los moretones y raspones en mi cara y brazos. Le contó que Betty (Adrián Ramiro Lamas) estaba adentro también pero que estaba más golpeada y lastimada que ella, que también le habían iniciado una causa por resistencia a la autoridad siendo que nunca se resistió. La mamá de Betty esperaba afuera y no podía ver a su hija. Le dijo que no era la primera vez que le iniciaban causas así, que esta vez era por toma de represalias por su lucha. Le dijo que le digamos a su mamá que estaba bien, que no la preocupemos y que no valla su mamá a verla mañana (el día domingo, que habían visitas extraordinarias a la Alcaldía por tratarse del día de la madre), porque no quería que la viera así.

Ya el Lunes pudo declarar ante el sumariante de la causa GAR-1584, AUP 3693 de la Comisaría Segunda, que tramita por ante el Jugado en lo Correccional y de Garantías de 1ª Nominación, en donde le dijeron que podía radicar denuncia ante el fiscal una vez que recupere la libertad, cuestión que dejó sentada en el acta respectiva y así hizo posteriormente. Hasta ese momento en el expediente este iniciado contra ella, no existía evidencia alguna de la mujer policía que dice que la lesionó supuestamente en el ojo.

A pesar de que todo ocurrió en la madrugada del Sábado, el diario EL TRIBUNO esperó al día Lunes para sacar casi toda una hoja con lo supuestamente sucedido, todo falso, sin citar la fuente ni respetar verbos potenciales ni dejar en reserva mi identidad, por lo que me reservo el derecho de iniciar acciones legales al respecto.

Todo fue inventado por los policías que la denunciaron en la causa mencionada. Atento a su situación, a su compromiso con la lucha trans en Salta y a todo lo sucedido, realmente teme por su vida, y por ello solicita que se investigue y se sancione a los responsable por todos los delitos penales, civiles, contravencionales, administrativos, etc. que cometieron, tomando intervención el que asílo estime.

“Hay cuerpos que siguen siendo censurados, hay cuerpos que siguen siendo no decibles porque no son dóciles, y esos cuerpos deben ser expulsados o condenados al abismo del amarillismo. El travestismo es el gesto de decir aquí estoy, puedo hablar, me vuelvo visible, soy representable y ese es el gesto que no se puede tolerar”. Matías M. Hessling.

- BASTA DE REPRESION, ABUSOS; PERSECUCIONES; APREMIOS ILEGALES Y MUERTES A PERSONAS TRANS.
- BASTA DE VIOLACIONES SISTEMATICAS A LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS SERES HUMANOS.
- BASTA DE INJUSTICIA.
- BASTA.

GRUPO TRANSPARENCIA SALTEÑA – ATTTA SALTA.



(1) Con la palabra TRANS, se designa por hoy al conglomerado de personas travestis, transexuales, transgéneros e intersexuales. El término “travesti” fue acuñado a fines del siglo XIX, y se usa habitualmente para nombrar a una persona que, sin modificar sus genitales masculinos, se expresa en el género femenino. Las travestis pueden modificar, o no, su cuerpo –por ejemplo, a través de la implantación de prótesis mamarias, administración de estrógenos, etc.-. Fuente: Dossier Grupo NEXO AC, marzo de 2005, pág. 4. La palabra “transexual” fue acuñada en 1949, y adoptada muy rápidamente para nombrar a aquellas personas que sienten que su identidad de género (es decir, su sentido interior de ser un hombre o una mujer) no se corresponde con el sexo que manifiesta su cuerpo. Es por eso que la mayoría de las personas transexuales deciden realizar tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas que les permitan sentirse a gusto corporalmente. Existen personas transexuales que no se operan –por diversas razones: médicas, legales, económicas…- y no existe una única cirugía de “cambio de sexo”.Recordemos que el género se construye a través de múltiples factores, por lo que ser percibido/a en un género determinado puede exigir diferentes cambios corporales, no solamente los genitales (por ejemplo, feminización quirúrgica del rostro, electrólisis, implantación de mamas, etc.) Fuente: Dossier Grupo NEXO AC, marzo de 2005, pág. 4.En cuanto al término “transgénero” el mismo fue creado por las propias personas trans, y comenzó a utilizarse intensivamente en la década de 1990. Se usa para nombrar a una persona que se sale de las convenciones de los géneros masculino o femenino –sea porque se identifica en un género distinto a “hombre” o “mujer”, sea porque altera su cuerpo volviéndolo diferente tanto de los cuerpos masculinos como de los femeninos. Por ejemplo, aquellas personas que se identifican como “trans” o “intersex”, o aquellas que combinan en su cuerpo rasgos que nuestra cultura considera “discordantes” entre sí. Las personas transgénero pueden modificar quirúrgicamente su cuerpo o no; dada la amplitud de posibilidades transgenéricas, se suele utilizar “transgenérico” o “trans” como categorías que incluyen a todas las demás. (Intersex: La categoría “intersex” se utiliza para nombrar a todas aquellas personas cuyo cuerpo, y en particular sus genitales, varía, por lo general desde el momento de nacer, respecto de lo que nuestra cultura considera los cuerpos masculinos o femeninos típicos. En todo el mundo occidental, los bebés intersex son sometidos a prácticas médicas de “normalización” corporal, prácticas que son rechazadas por el activismo intersex puesto que constituyen formas de mutilación genital.) Fuente: Dossier Grupo NEXO AC, marzo de 2005, pág. 4.

lunes, 20 de octubre de 2008

Comunicado GTS - ATTTA Salta

OTRA VEZ

Salta Capital, madrugada del Viernes 17 de Octubre.

Se bajaron varios efectivos, muchos de la comisaría segunda de civil, para reducirla instantáneamente, detenerla y subirla a golpes y empujones al automóvil, donde la siguieron golpeando. A Betty que estaba en otra esquina le sucedió lo mismo. Mientras le pegaban a Rosario le dijeron “ahora te van a quedar ganas de seguir hablando en los medios”. Rosario hace años que lucha contra la violencia y la injusticia contra ella y sus compañeras, y es Vicepresidenta de la Asociación GTS-ATTTA Salta.

El Sábado le dijeron a la familia de Rosario que ésta se encontraba incomunicada y con causa y que el lunes recién podrían verla en el Juzgado, todo por orden de un juez. Tampoco dejaban ingresar los medicamentos de Rosario ni camperas. Greta estaba con ella cuando la detuvieron, vio como la extrajeron brutalmente de la calle para introducirla en el patrullero y pudo salir corriendo.

Cuando llegamos a la Alcaldía donde estaban detenidas el sábado a la tarde, buscándolas bajo nombres muertos en documentos de identidad, no pudimos verlas bajo excusas de estilo. Llamamos al fiscal y se enojó por el llamado. No nos ayudó ni quiso recibir el hábeas corpus verbal. Llamamos al juez, tampoco quiso recibirlo. Sin embargo gracias a sus llamados pudimos verlas unas horas después. Nunca había decretado la incomunicación que nos dijeron en la Alcaldía.

Cuando finalmente pudimos ver a Rosario, no encontramos a Rosario. Encontramos una amiga con pocos signos de humanidad, sucia, con la cara llena de maquillaje lavado por las lágrimas de dos días, totalmente golpeada tanto física como mentalmente (contuvimos el llanto). Nos contó que la habían golpeado por horas, que le dolía mucho el pecho y la pierna de los golpes y que habían intentado ahorcarla. Pudimos ver los moretones y raspones en su cara y en sus brazos. Nos contó que Betty estaba adentro también pero que estaba más golpeada y lastimada que ella, que también le habían iniciado una causa por resistencia a la autoridad siendo que nunca se resistió.

Su mamá esperaba afuera y no podía verla. Además había otras chicas más, Conny y Lelo, hasta donde nos enteramos. Pudimos ver a Betty a unos metros de donde estábamos con Rosario, con el mismo aire de resignación y dolor que ella. También nos dijo que no era la primera vez que le iniciaban causas, que esta vez era por toma de represalias por su lucha. Nos dijo que le digamos a su mamá que estaba bien, que no la preocupemos y que no valla su mamá a verla mañana porque no quería que la viera así. Le dijimos que eso le iba a hacer bien, que no piense así, que su mama estaba al lado de ella. Con pesadumbre y dolor nos e repitió que no, que no quería que su mamá la vea así. Al otro día era el día de la madre, es decir, domingo 19 de octubre de 2008.

Hay cuerpos que siguen siendo censurados, hay cuerpos que siguen siendo no decibles porque no son dóciles, y esos cuerpos deben ser expulsados o condenados al abismo del amarillismo. El travestismo es el gesto de decir aquí estoy, puedo hablar, me vuelvo visible, soy representable y ese es el gesto que no se puede tolerar”. Matías M. Hessling.

- BASTA DE REPRESION, ABUSOS; PERSECUCIONES; APREMIOS ILEGALES Y MUERTES A PERSONAS TRANS.
- BASTA DE VIOLACIONES SISTEMATICAS A LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS SERES HUMANOS.
- BASTA DE INJUSTICIA.
- BASTA.

GRUPO TRANSPARENCIA SALTEÑA – ATTTA SALTA.

domingo, 27 de abril de 2008

“No me quiero morir” Dijo “Pelusa”

un poco antes de su fallecimiento a las mujeres que la asistían.
Del ‘crimen sexual’ a las instituciones que ‘dicen investigarlo’
Este artículo se publicó originalmente en diciembre de 2006 en el suplemento Mujer del Nuevo Diario de Salta (http://www.nuevodiariodesalta.com.ar)




Todos los deseos moldean el cuerpo de las personas tanto como el orden social en el que viven. Y moldean también el género al que cada ser humano siente pertenecer, que a veces no coincide con el género que la sociedad le asigna desde afuera.
Pelusa era una de esas personas en las cuales el género que sentía a su interior no coincidía con los roles que la sociedad le había asignado por haber nacido con genitales masculinos.

Si el sexo es ‘eso natural’ con lo que ‘se nace’ – y entonces se piensa simplificándolo todo, en lo que cada persona tiene entre las piernas, seguros que lo mejor en su vida es ‘honrar’ eso que Dios le dió – y el género es la manera en que se espera que una persona se comporte – y conserve su ‘honor’– de acuerdo ‘a eso que tiene entre las piernas’, porque la naturaleza, o Dios, o la cultura, o las personas más cercanas o más distantes así lo quieren y necesitan para sentirse seguras; entonces cada uno y una deberá hacer un gran esfuerzo personal para negar la diversidad de actitudes eróticas que nos rodean, porque en el mundo real existe mucho más que eso que se piensa por sexo ‘correcto’ y por género ‘correcto’ de un ser humano.

Si nos centramos en la carne, en el cuerpo, en ‘el sexo’, éste no siempre tiene dos formas bien definidas como se piensa. La ciencia y la experiencia común de muchas personas muestran que entre hembra con vagina y varón con pene existen medios: los y las hermafroditas intervenidos e invadidos quirúrgicamente para ‘definirlos por su propia felicidad’ sin esperar a ver qué desean ser, son un ejemplo. Y aún con esa definición apresurada mediante el bisturí, en nombre de Dios y del amor familiar para que el no definido y por tanto ‘engendro de la naturaleza’ viva un poco mejor; la misma ciencia que antes se preocupó por definir a las personas en pares complementarios macho – hembra; hoy muestra que el sexo biológico, además de la anatomía, se define también por los componentes genéticos (una cuestión que ocurre en el ADN de las personas) y en los componentes hormonales de las personas (que regulan todas las funciones biológicas, incluido el sexo). Así, mezclando estos tres componentes de la biología corporal, hay una amplia gama de posibilidades entre dos machos varones y dos hembras mujeres, y entre machos y hembras. Esto a nivel del cuerpo.

Cuando se traslada esta complejidad a los roles sociales, al género de un ser humano, la situación es igualmente compleja, porque la ciencia también ha mostrado que en la conformación de la identidad de una personas, no solo intervienen las pautas de comportamiento que la sociedad dicta y espera que un individuo deba ser de acuerdo a sus genitales. Eso es solo una parte del género y es lo que puede pensarse como ‘definición de género, la cual es solo una asignación de roles, una definición impuesta desde afuera de la persona. Y es que muchas veces la vivencia interior no coincide con la asignación exterior. Es el caso de las y los travestis. Y la complejidad aumenta cuando se consideran las maneras en que una persona se presenta a si misma a la sociedad, la manera en que se viste, por ejemplo. Entonces se manifiesta una expresión de género o identidad de indumentaria que puede no coincidir ni con el sexo anatómico ni con los roles de género asignados, ni con la subjetividad de género que una persona vive al interior de si misma. Muchos transformistas son un ejemplo. Y además, cada una de esas personas e identidades diversas, pueden hacer una elección erótica que difiera de todo lo anterior. Es decir, que puede elegir tener relaciones eróticas o sexuales – que no es lo mismo – con personas cualquiera sea su sexo y su genero y la mezcla de todas esas posibilidades.

Frente a esta diversidad natural – contemplada por Dios –; y política – creada y mantenida por los acuerdos de los seres humanos para organizarse y vivir en sociedad –, existen una gran variedad de posiciones de las personas, de los gobiernos y de todas las instituciones de la sociedad que hacen posible la vida en común. Aunque lamentablemente hay dos extremos –al igual que quienes pretenden concebir y reducir la complejidad de los sexos y los géneros al ser macho varón y hembra mujer – y son la indiferencia que lleva al abandono de personas, y el autoritarismo intolerante que lleva a la persecución y exclusión de personas por ser diferentes de lo esperado.

Frente a estas actitudes personales, sociales, de gobierno y de instituciones sobre la diversidad sexual y de género en nuestra sociedad; Pelusa desde su lugar y desde sus convicciones quería ocupar el espacio que en toda su vida le fueron arrebatando por no ajustarse a ‘lo establecido’ por Dios y algunos seres humanos. Pelusa quería que su grupo de pares se organizase para hacerle frente a la exclusión y a la falta de trabajo que los convierte en ‘subordinados’, en menos valiosos y valiosas que otras personas con cuerpos, sexualidades y géneros correctamente políticos.

Y para ese proyecto de organización Pelusa tenía una propuesta y una visión bien definidas, frente a otras posibilidades. Pelusa estaba convencida que para organizarse había que reivindicar el ejercicio de la prostitución y la no persecución de la misma, por eso pedía junto a sus compañeras y compañeros, una ‘zona roja’. Y es curioso que no hubiera otras voces frente a esa posición hegemónica. Sin embargo, otros grupos piensan que una forma alternativa de organización sería considerar la prostitución solo una alternativa ocasional a ser abandonada gradualmente conforme se accede a otras fuentes de ingreso. Y están aquellos y aquellas que pretenden situar en el centro de la movilización la lucha por el reconocimiento estatal y social de la identidad travesti y transexual, donde la prostitución no necesariamente está en el centro, porque hay muchos y muchas travestis y transexuales que no viven en estado de prostitución.

El caso es que cualquiera sean los intereses de estas formas organizativas, es necesario abrir un debate sobre el tema. Por eso Pelusa no se quería morir, porque tenía mucho por hacer, por compromiso y amor a las personas con las que la vida la había juntado. Equivocada o no para unos o para otros, lo cierto es que Pelusa quería inserción social y reivindicación.

Y es que tal vez por eso la mataron. Porque había caído peligrosamente en esa zona turbulenta que para el orden social establecido significan los líderes de movimientos sociales que prometen ser fructíferos… y radicales. Es cuando se activan los mecanismos de control y eliminación que exceden con creces el poder de un gobierno cualquiera para controlar sus organismos e instituciones. El mundo de la droga y el regenteo de la prostitución para alimentar la caja chica de la policía, los peajes, las coimas; la trata de personas; pueden solaparse detrás de crímenes sexuales, apelando a la indiferencia social, o al autoritarismo intolerante; cuando se está convencido y se intenta convencer desde los medios, desde el aparato judicial y desde todos los dispositivos de control e investigación, que por su diferencia y singularidad, personas como Pelusa valen menos que la bala que las mata. Y tal vez por este motivo resulte difícil que el esclarecimiento de su crimen venga de estas direcciones, sino de un debate social y político sobre el valor de la gente, de la diversidad, de la diferencias sexual y de los movimientos de todos y todas las excluidas por la intolerancia, por el fundamentalismo y por la pobreza.

De esta manera, no es el crimen sexual – si es que efectivamente ocurrió – lo que hay que poner en el centro del debate, sino la calidad de las instituciones sociales que dicen intervenir para esclarecerlo. De la misma manear que ocurrió con la policía y las instituciones, frente a los doscientos o más desaparecidos de los setenta en Salta; responsabilidades locales que aún después de treinta años no se pueden establecer.

Ver el Discurso de la marcha del silencio en memoria de Pelusa Liendro del martes 25 de diciembre de 2007.